La Federación Nacional de Asociaciones de Viajeros Recurrentes de Alta Velocidad de España (AVRAVE), y las asociaciones que la integran, con usuarios de los servicios públicos ferroviarios de Media Distancia Convencional y Avant de todo el país, consideran “imprescindible” que las conclusiones de las investigaciones tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo se traduzcan en “actuaciones concretas” que lleven a cabo “organismos responsables” y con “plazos definidos y mecanismos de seguimiento público y verificable”.
En su opinión, “no basta con formular nuevos diagnósticos o anunciar compromisos: es necesario actuar y comprobar sus resultados”.
Desde AVRAVE defienden que lo ocurrido en Urda tiene que marcar “un kilómetro 0”, es decir, “un punto de inflexión a la altura de la gravedad de lo sucedido” y que este debe ser un “compromiso” consecuencia del “respeto” que se les debe a las víctimas y a las personas heridas en el siniestro.
“Exige esclarecer los hechos, asumir las responsabilidades que correspondan y adoptar todas las medidas necesarias para que una tragedia así no vuelva a ocurrir”, insisten.
Restablecer la confianza pasa, según su criterio, por cuestiones como la seguridad, el mantenimiento, la profesionalidad, la responsabilidad y los hechos.
Tras manifestar su “profundo pesar” por las víctimas mortales de la tragedia de Urda (Toledo) y su “solidaridad” con todas las personas afectadas en este momento “tan cruel” de la historia del tren en España, creen que no pueden permanecer “ajenas” a un suceso de esta magnitud. Sobre todo, explican, porque el accidente en Urda “se suma a los graves siniestros ferroviarios ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) el pasado mes de enero, que también dejaron víctimas mortales y personas heridas”.
La “preocupación” de quienes usan el tren a diario
La sucesión de estas tragedias, dice este colectivo, “incrementa la preocupación de quienes utilizan el tren a diario”, y por eso exigen examinar “con rigor” la seguridad del sistema ferroviario en su conjunto, “sin prejuzgar las causas de cada accidente”.
Insisten que que la investigación debe ser “rigurosa, independiente y transparente” que permita esclarecer lo ocurrido, conocer las circunstancias y posibles fallos técnicos, operativos u organizativos, así como determinar las responsabilidades que correspondan.
En su opinión, “la seguridad ferroviaria no depende de un único elemento” y creen que garantizarla exige infraestructuras adecuadas, sistemas de señalización y control fiables, material rodante en condiciones óptimas, mantenimiento preventivo, recursos técnicos suficientes y profesionales cualificados. “Todos estos elementos deben ser objeto de una evaluación rigurosa y continuada”.
En este punto también trasladan su “reconocimiento, respeto y solidaridad” a todos los trabajadores ferroviarios y afirman que su profesionalidad y compromiso son “esenciales” para el funcionamiento y la seguridad del servicio y por eso ven “necesario” escuchar sus reivindicaciones y “atender sus demandas de mantenimiento, inversión y dotación suficiente de medios técnicos y humanos”.
Valoran la dimisión “responsable” de Óscar Puente
El colectivo ha valorado también la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente. Creen que “constituye una decisión de responsabilidad política”, pero advierten: “Eso no puede cerrar el proceso de esclarecimiento de los hechos ni sustituir las medidas necesarias”.