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136 días después, se cierra la herida Julián Álvarez en la víspera de jugar contra el Barça: "No ha sido la declaración sino pequeños gestos"

136 días después, se cierra la herida Julián Álvarez en la víspera de jugar contra el Barça: "No ha sido la declaración sino pequeños gestos"

Y 136 días después, la crisis de Julián Álvarez tornó a su fin. En la gélida noche del encuentro ante el Bayern del pasado martes en la que el speaker del Metropolitano citó su nombre en la alineación inicial del Atlético de Madrid apenas se escucharon pitos. Nadie ha olvidado lo que ocurrió aquel 22 de junio en Estados Unidos cuando el argentino expresó que "lo mejor para todos era una transferencia", pero si no lo han perdonado del todo, queda poco. "La clave ha sido no sólo una declaración si no una suma de gestos", cuentan desde el club.

La crisis como tal comenzó con aquella declaración en pleno Mundial, pero el desamor lo inició Fernando Hidalgo cuando reveló ya en junio de 2025 que habían tenido llamadas de otras entidades y el nombre del Barça sale entre los pretendientes. "Tiene admiración por los clubes españoles y, al seguir desde chico la carrera de Leo (Messi), obviamente no creo que hayan muchos argentinos que no tengan un sentimiento hacia el Barça", apuntó el ya ex agente del jugador argentino.

La temporada 2025/26 fue un acoso desde el entorno culé con tres dobles enfrentamientos en las tres competiciones que juegan ambos clubes. Visitas del agente a Barcelona y filtraciones interesadas para intentar forzar el inicio de una conversación que una de las partes nunca quiso comenzar. "Julián Álvarez es y seguirá siendo jugador del Atlético de Madrid", repitió en numerosas comparecencias, cada vez más hastiado, el presidente rojiblanco, Enrique Cerezo.

El clan argentino

La bomba del Mundial fue un intento desesperado por inclinar la balanza hacia una negociación, pero a Julián le quedaban aún cuatro años de contrato y su cláusula era de casi 500 millones. Lo más importante, en el Atlético de Madrid, con Miguel Ángel Gil al frente, y el músculo financiero de Apollo, lo tenía claro. "El Barcelona nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos. Pero lo que en realidad están mostrando al mundo es una forma de actuar que les define", dijo el CEO colchonero.

El 10 de agosto, Julián Álvarez vuelve a presentarse en las instalaciones del club rojiblanco para pasar el reconocimiento médico y reincorporarse al trabajo del equipo. Quedaban 21 días para que se cerrara el mercado, pero el argentino ya intuía que su futuro, al menos esta temporada iba a seguir ligado al Metropolitano. "Desde que volvió del Mundial se le trató como siempre" cuentan desde el club. Aunque el delantero se refugió en esos primeros entrenamientos en el Cerro del Espino en el clan argentino del Atlético.

Musso, Cuti Romero y, sobre todo, Giuliano arroparon mucho a su compatriota en esos primeros compases, de hecho coincidían siempre en los mismos grupos en los entrenamientos. Pero también Koke y Oblak, como capitanes, se preocuparon porque el argentino olvidara toda la polémica. "No sólo los jugadores, también ha habido empleados y algún dirigente que ha estado cerca de él", explican desde la entidad rojiblanca.

¿Y Simeone? "Nada extraordinario, normalidad", revelan desde su entorno. Pero el técnico argentino fue mediante diversas charlas y con la consideración del jugador de un futbolista con "un rol destacado" en la plantilla como poco a poco fue recuperándolo para la causa. Incluso después de los 24 minutos que le dio ante el Villarreal y en los que el delantero mostró una actitud lamentable en el terreno de juego. Era 24 de agosto e incluso el club optó por recomendarle que no saludara a la grada junto a sus compañeros. "En ese momento de dolor tuvo que aguantar el chaparrón", explican desde la entidad.

Cerró el mercado y con él la última esperanza de Julián de salir del Atlético. El futbolista no fue convocado con el Sevilla, pero reapareció en la derrota en San Mamés, la última del Atlético en Liga. Su primer brote verde lo mostró en Champions, su competición predilecta, donde asistió a Llorente para su tanto, pese a que el duelo también acabó en derrota. "El Cholo también le recuperó poniéndole en partidos grandes de Champions", cuentan desde el entorno del técnico.

Y así, poco a poco, Julián comenzó a cambiar el gesto. "No ha habido ninguna conjura, simplemente es un grupo muy sano", cuentan acerca de esa mutación que se confirma con su estreno del curso ante el Stuttgart en Champions y llega a su punto álgido frente al Deportivo de la Coruña. Equipo al que se venció en el Metropolitano con su primer gol en Liga tras casi ocho meses. Además, el argentino pidió perdón. "Quería pedir perdón a nuestra gente por mis palabras durante el Mundial. Fueron una equivocación", soltó en la entrevista postpartido tras recibir en el campo el cariño de Giménez, hoy en el equipo coruñés. "Pedir disculpas era una idea que él tenía, pero quería esperar el momento indicado", revelan fuentes del club.

cambio de representante

Un perdón que viene aparejado, además, del cambio de representante. El argentino dejó a Fernando Hidalgo por Pablo Barquero, agente de Rodri Hernández y con un perfil más discreto y menos polémico. "Él ha ido dando pasos en la dirección correcta, pero siempre con mucha verdad, porque si hubiera pedido perdón justo cuando volvió, nadie le habría creído", cuentan fuentes internas.

En el Atlético no se esperaban que la situación se recondujera tan rápido y se alegran de que "su gesto haya cambiado radicalmente". Una reconciliación que llega justo frente al amante prohibido, con el que los rojiblancos se juegan esta noche en el Metropolitano el primer puesto de LaLiga. Julián tiene una oportunidad de oro para pasar de villano a héroe. Un gol suyo ante los blaugrana para conseguir la victoria sería la tirita perfecta que cerraría definitivamente la herida.


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