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Bezzecchi gana en Losail y la bola de partido de Márquez se traslada a Portugal

Bezzecchi gana en Losail y la bola de partido de Márquez se traslada a Portugal

Antes de empezar la carrera, Marc Márquez, seguro, ya tenía muy claro que marcharse de Qatar con su octavo Campeonato del Mundo de MotoGP bajo el brazo iba a ser terriblemente complicado. Necesitaba ganar, algo que, al fin y al cabo, ya había conseguido en la sprint race del sábado. Pero, sobre todo, que Jorge Martín se quedara fuera de los puntos. Algo que, en una prueba con 16 participantes, después de que Yamaha decidiera no participar y de que Pecco Bagnaia, por su espectacular caída del día antes, y Luca Marini se quedaran fuera, era casi un imposible. Al final, el de Cervera tampoco logró hacerse con la victoria. El primer escalón del podio lo ocupó un Marco Bezzecchi que se fue al suelo el día anterior tras pelear a brazo partido precisamente con Márquez por el primer puesto y que, sencillamente, corrió con el cuchillo entre los dientes. Al segundo, se encaramó Marc, después de haber sido más que paciente a lo largo de toda la prueba y pasar en los últimos compases a un Raúl Fernández al que, quizás, se le fue la mano con el consumo de su Aprilia y tuvo que conformarse con el tercero. Martín, aún renqueante por su fractura en la muñeca derecha, fue séptimo.

La pelota de partido de Marc se traslada ahora a Portugal. Con los resultados de este último Gran Premio, el de Cervera cuenta ahora con una ventaja de 60 puntos sobre Jorge Martín y de 74 puntos con respecto a Bezzecchi. El italiano, gracias a este hecho, aún tiene una levísima posibilidad de alzarse como campeón. Pero, para conseguirlo, Márquez tendría que marcharse de vacío en los dos próximos Grandes Premios y Martín no podría sumar más de 14 puntos en ambos fines de semana. Algo que, visto el ejercicio de resiliencia que firmó el de San Sebastián de los Reyes, parece improbable. Una de las imágenes del fin de semana, sin duda, fue su recibimiento entre aplausos en su box y cómo tuvieron que ayudarlo a bajar de la moto para que, a continuación, pudiera ponerse hielo en su más que maltrecha muñeca derecha.

En Portimao, para ser campeón al término de la sprint race, Márquez necesita sumar dos puntos más que los que consiga Jorge Martín. Teniendo en cuenta que, en este caso, el vencedor se lleva 12, el segundo, nueve, el tercero, siete, el cuarto, seis, el quinto, cinco, el sexto, cuatro, el séptimo, tres, el octavo, dos y el noveno, finalmente, uno. En Lusail, aparentemente, el de Cervera sacó durante un buen rato la calculadora. Sabedor tanto de lo complicado que era sellar el campeonato en Qatar como de que un error podía ponerlo todo patas arriba, firmó una buena salida, pero se aseguró sobre todo de no perder demasiado de vista a un Bezzecchi que lo dio todo desde el primer minuto y a un Raúl Fernández que no tardó tampoco demasiado en tomarle la delantera. A partir de allí, no perdió la calma ni siquiera cuando un Pedro Acosta a la postre condenado por problemas con la presión de sus neumáticos y que culminó finalmente la prueba en la sexta posición también se le puso por delante. En cuanto al resto de españoles, Iker Lecuona, relevo de Álex Márquez, fue décimo, Fermín Aldeguer, duodécimo y Maverick Viñales, decimotercero.

«Ha sido un fin de semana importantísimo porque sabíamos que la Aprilia iba a ser muy rápida. He sacado cosas de mi pilotaje que no sabía que tenía y Ducati igual, han sacado cosas de la moto que han funcionado muy bien. Poco a poco, he empezado a sentirme bien y, cuando Acosta me ha dejado pasar, he empezado a apretar y a sentirme aún mejor. La batalla de Qatar está ganada. No ha sido cuestión de nervios, vale más perder medio segundo al principio que tres al final. He logrado que después de Aragón no se hablara más de mi hombro, así que vamos ha seguir sin hablar. En Portimao van a ser condiciones extremas, hará bastante frío, con lo que quizás tocará dar un pasito atrás y seguir sumando», desveló el propio Márquez tras la prueba.


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