En 2018, el Como se refundó en la Serie D italiana. En el pozo del fútbol profesional. Ahora, ocho años después, es el equipo de moda de Europa. El miércoles hizo historia con el 1-9 al Lens en suelo francés, es cuarto en la fase inicial de la Liga de Campeones y cuarto también en el Calcio, donde nadie hace tanto ruido como el equipo de Cesc Fábregas, líder indiscutible del proyecto.
La revelación de Italia es un club global: Dueños indonesios (una de las familias más ricas de Asia), un entrenador español y una serie de futbolistas jóvenes reclutados de distintas partes del mundo. Todo con el poder económico de los hermanos Hartono, multimillonarios indonesios que compraron el club en 2019 por 200.000 euros cuando estaba rozando la bancarrota. Su ambición y el talento de Fábregas, unido también al buen hacer del director deportivo Carlalberto Ludi, le han llevado a protagonizar la mayor escalada futbolística de las últimas décadas.
En 2019, el Como ascendió a la Serie C, en 2021 a la Serie B y en 2024, ya con Cesc en el banquillo, a la Serie A, donde en dos años ha sido 10º y 4º. La evolución asusta y no es solo deportiva. Aprovechando una ubicación turística exclusiva, el conjunto italiano ha abierto vías de negocio vinculadas al turismo, la hostelería o la moda, firmando con marcas como Adidas, Revolut, Uber o la marca de ropa Brioni, clásica de la moda transalpina. Una mezcla de patrocinadores históricos y marcas más conectadas con los jóvenes que han elevado el Estatus mediático del equipo y, de paso, han atraído a futbolistas.
Una marca global
«Un club de fútbol en una ciudad de 85.000 habitantes se enfrenta a grandes desafíos para lograr la sostenibilidad únicamente a través del fútbol. Sin embargo, tenemos la suerte de estar en un lugar donde la ciudad en sí es una marca. El lago de Como es una marca global. Podemos usar el fútbol para aumentar la visibilidad y, al mismo tiempo, potenciar la marca Lago de Como», señaló en una entrevista el presidente del club, Mirwan Suwarso, ejecutivo indonesio conectado al grupo Djarum, el conglomerado de los hermanos Hartono. Para Suwarso, es «como Disney».
«El paralelismo existe entre Disney y Como. Para Disney, Disneyland representa su división de parques temáticos. Para nosotros, el club de fútbol y la experiencia del día del partido son nuestra 'división de parques temáticos'. Luego, merchandising, ropa, calzado, medios, turismo... Conectamos la experiencia futbolística con el turismo en el lago de Como, creando una sinergia inigualable», ha desarrollado en sus comparecencias públicas.
Y claro, todo eso se inicia en el césped. Cesc Fábregas ha construido un equipo valiente, con un estilo de juego reconocible, asociativo y llamativo para el aficionado. Su vestuario está lleno de jóvenes, pero el técnico catalán lo ha convertido en una virtud. «El fútbol para mí es gente con carácter que comete errores y se levanta, que no deja que el miedo les gane», señaló después de ganar al Torino la semana pasada.
Su plantilla tiene una edad media de 25,6 años, hay españoles como Robert Sánchez, Jacobo Ramón, Álex Valle, Luis Milla o Jesús Rodríguez, todos viejos conocidos del fútbol español, y una suma de talentos de todos los orígenes. Nico Paz es la joya de la corona, el futbolista de moda en Italia, comprado por el Como al Madrid este pasado verano pero todavía con la opción de que los blancos le recuperen en unos meses.
Más allá del argentino, heredero del 10 de Messi en la albiceleste, destacan otros jugadores que sonarán al público español: el griego Douvikas, Pichichi actual de la Champions y ex del Celta; Assane Diao, ex del Betis, Maximo Perrone, ex de Las Palmas o Yan Couto, ex del Girona. Futbolistas a los que Fábregas ha cambiado la vida.
«Cesc es el artífice de todo esto, habla del proyecto como si fuera un hijo porque lo ha visto crecer. Tiene una ilusión terrible y lo transmite muy bien a la plantilla. Acabará entrenando a un club grande, seguro», señaló hace poco Luis Milla, que dejó el Getafe este verano y dijo que «no» a Arabia Saudí por irse con Cesc. El destino le ha recompensado y está en la prelista de Luis de la Fuente, como Jacobo Ramón, canterano del Madrid. El único pero que le ponen en Italia al Como es que apenas tiene jugadores italianos. Sólo cinco futbolistas transalpinos han contado con minutos y ninguno está entre los 15 más utilizados por Fábregas.